25.3.09

POETISA DEL MAR, SEÑORA DE MAR

Meira Delmar... Cada tarde que nos regalaba para conocerla màs de cerca, como a su poesìa.


Meira:
¿Y acaso, podremos recoger de los floridos robles
el contoneo de su murmullo sin tu voz dulce,
de niña siempre dulce,
de acacias florecidas,
del perfume de jazmines con la quietud de la tarde
y de tu corazón traspasado por “un ángel en azul de poesía”?

Poetisa del mar, señora del mar,
nos queda la entereza de una gran mujer,
más grande que la ausencia que te embargó,
seguramente, más que el recuerdo que te acompañó.

Meira…los años no nos desprenderá
el mágico sabor que destiló ese brindis
que hiciéramos el viernes trece de marzo de dos mil nueve,
en una de esas tardes de poesía
con tu sonrisa florecida,
parecías presentir la partida,
rozagante, llena de carcajadas y de asombros
al escuchar los relatos de Álvaro Suescùn
y atenta a la lectura que Yajaira Pinilla te hiciera
de tu nominación al premio Reina Sofía de España.

Poetisa del mar, Señora del mar,
ya no estás sola, la soledad habita otra casa hoy,
ahora duermes profundamente y al despertar,
llegarás al lugar a donde soñaste ir.

En ese entonces, caminarás de la mano con Jesús
por un mar brumoso y cristalino, jamás visto,
ni si quiera el que inspiró tus más bellos versos
de amor y ausencias.